Cómo el trabajo remoto me abrió puertas después de mi lesión (y cómo aprendí a cambiar sin culpa)

Cuando tuve mi lesión medular, mi vida se detuvo de golpe. Yo ya era psicóloga, amaba mi profesión y siempre he sido trabajadora, independiente y movida por propósito. Pero de un día para otro mi cuerpo cambió y, con él, mi manera de moverme por el mundo. Fue un desafío emocional, pero descubrir que el entorno laboral no está pensado para personas con discapacidades motoras: rampas que no sirven, distancias eternas, accesos imposibles fue y es aún muy frustrante. A veces el reto no es el trabajo, sino todo lo que hay alrededor del trabajo.

shutterstock_1877388184

Algo importante que quiero dejar claro es que el trabajo remoto no apareció mágicamente. Yo lo busqué. Lo necesité. Económicamente, porque la vida sigue, y mentalmente, porque trabajar me da sentido, estructura y la sensación de seguir siendo útil. No podía quedarme esperando a que el mundo se adaptara a mí; tuve que moverme para crear mis propias oportunidades.

Desde mi casa construí el espacio que necesitaba para continuar. Adapté mis horarios, organicé mi lugar de trabajo y retomé mi rol como psicóloga. Y luego, con el tiempo, me especialicé en terapia de pareja y sexología, dos áreas que estudié después de la lesión. Hoy, como mi propia jefa, vivo completamente de mi trabajo en línea: mi consulta, mis talleres, mis cursos y mi videolibro gratuito “¿Me quedo o me voy de la relación?”.

Una de las cosas que más agradezco del trabajo remoto es que mi trabajo se valida por lo que hago, no por cómo me veo. Mi silla de ruedas es parte de mí, pero no define la calidad de mi terapia. Y aunque es cierto que la discapacidad puede volverse “invisible” en cámara, yo soy partidaria de ir de frente. No creo en esconder lo que somos. Pero también entiendo que cada cual necesita su tiempo.

Porque vamos a hablar claro: los cambios físicos duelen. Adaptarte a un cuerpo distinto no es lineal ni fácil. No hay nada de vergonzoso en necesitar una transición. Por eso siempre digo: si el trabajo remoto te ayuda a ajustar tus emociones, a sentirte más seguro o a recuperar estabilidad mientras entiendes tu nueva realidad… úsalo. No seas tan duro contigo. Las transiciones existen para acompañarnos, no para juzgarnos.

En este camino aprendí a:

  • Poner límites porque trabajar desde casa no significa estar disponible siempre.
  • Hablar claro sobre mis necesidades para que la terapia fluya sin tensión ni explicaciones incómodas.
  • Pedir accesibilidad digital porque las plataformas también deben adaptarse a nosotros.

Y todo esto sin olvidar que tenemos derechos: herramientas accesibles, trato digno, adaptaciones razonables y la libertad de trabajar sin esconder nuestra realidad.

Hoy puedo decir que trabajar no fue solo una necesidad económica: fue una decisión vital. Me ayudó a sostenerme, a reconstruirme y a recordar que sigo siendo útil, capaz y valiosa.

Si tú también estás en una transición física, sé amable contigo. Da pasos, aunque sean pequeños. Y si el trabajo remoto te sirve como puente, úsalo sin culpa. Adaptarte también es una forma de valentía.

   Join Our Movement

What started as an idea has become a national movement. With your support, we can influence policy and inspire lasting change.

Become an Advocate

About the Author - Gretchelle Dilán, PhD

Gretchelle Dilán, PhD vive en Puerto Rico con una lesión de la médula espinal. Ella es una psicóloga industrial y es la escritora de los blogs en español para la Fundación Reeve. Suscríbete a nuestros blogs en español para informarte sobre temas de interés como el empleo, la salud mental, la investigación, las experiencias diarias y más.

Gretchelle Dilán, PhD

The opinions expressed in these blogs are the author's own and do not necessarily reflect the views of the Christopher & Dana Reeve Foundation.

The National Paralysis Resource Center website is supported by the Administration for Community Living (ACL), U.S. Department of Health and Human Services (HHS) as part of a financial assistance award totaling $10,000,000 with 100 percent funding by ACL/HHS. The contents are those of the author(s) and do not necessarily represent the official views of, nor an endorsement by, ACL/HHS, or the U.S. Government.