Un elemento esencial para mantener la salud hasta la edad adulta consiste en establecer un programa de defecación continua para niños con lesión de la médula espinal, traumatismo craneal u otros trastornos neurológicos.
El intestino neurogénico ocurre cuando el sistema nervioso autónomo no envía señales sobre la necesidad de ir al baño y/o no se percibe la urgencia de evacuar el intestino. Al padecer de intestino neurogénico, el tiempo de tránsito intestinal se vuelve más lento, lo que le da al cuerpo más tiempo para eliminar el líquido de las heces. Como resultado, su hijo puede estreñirse; sin embargo, el tratamiento del estreñimiento no es eficaz en menores con intestino neurogénico.
Los programas de defecación promueven los movimientos intestinales periódicos y se basan en la función intestinal normal para mantenerse saludables. La incontinencia, la ruptura de la piel, la vergüenza y la retención son el resultado de no contar con un programa de defecación confiable. La pérdida de tono muscular ocurre cuando el intestino se llena de demasiadas heces, lo que hace que trabaje menos. Al tener menor elasticidad, puede haber complicaciones de por vida.
La parte más importante de un programa de defecación consiste en aceptarlo como algo normal que su hijo requiere. Si a usted le desagrada o le avergüenza este procedimiento, es muy probable que a su hijo también le desagrade o le avergüence. La mayoría de los niños no se dan cuenta de que van al baño de manera diferente hasta que empiezan a ir a la escuela. Su hijo aceptará el programa de defecación en la medida en que usted lo acepte.
Su actitud marcará la diferencia, sobre todo considerando la sensibilidad de los adolescentes.
Opción 1: Los niños con lesiones del nervio motor superior necesitarán un supositorio para iniciar el programa de defecación. Este deberá insertarse con suavidad en el recto y empujarse contra la pared intestinal, ya que el calor corporal hace que el supositorio se derrita. El supositorio no se disolverá si se encuentra a mitad de las heces. Deberá insertarse una distancia igual al largo del dedo de su hijo, ya que ese largo es igual a la longitud de su intestino.
Los programas de defecación tienen mucho éxito cuando se llevan a cabo en horario fijo. Su hijo será independiente y tendrá una vida exitosa si le enseña a llevar a cabo su propio programa de defecación o a dirigir a un cuidador.
Aquí podrá obtener más información sobre el manejo de los intestinos.